Dossier

  

#AmorEsAmor como constructor de redes digitales en el movimiento LGBTTTIQA en México

#AmorEsAmor as a builder of digital networks in the LGBTTTIQA movement in Mexico


Resumen

En el presente trabajo se analiza la apropiación de Twitter por parte del movimiento LGBTTTIQA en México a través de un caso particular basado en #AmorEsAmor; del cual se extrajo información mediante el software NodeXL para identificar la red de interacción-comunicación generada, así como los indicadores más relevantes del análisis de redes sociales. Con lo anterior, el trabajo expone la dinámica de interacción-comunicación que se da a través de la información y la trazabilidad generada a partir de un hashtag, así como los sujetos y medios de comunicación que son colaboradores de los objetivos de dicho movimiento.

Palabras clave: 

redes sociodigitales; movimiento LGBTTTIQA; comunicación emergente; Twitter; metacomunicación.

Abstract

This paper analyzes the appropriation of Twitter by the LGBTTTIQA movement in Mexico through a particular case based on #AmorEsAmor; from which information was extracted using the NodeXL software to identify the interaction-communication network generated, as well as the most relevant indicators of the Social Network Analysis. Accordingly, this article exposes the interaction and communication dynamics that occur through the information and traceability generated from a hashtag, as well as the subjects and media that are collaborators of the objectives of said movement.

Key words: 

social networks; LGBTTTIQA movement; emerging communication; Twitter; metacommunication.


Los movimientos sociales contemporáneos se han apropiado de los desarrollos tecnológicos para potenciar el alcance de sus demandas y con ello, materializarlas en la vida cotidiana mediante políticas públicas transformativas (Young, 2012), prácticas culturales incluyentes y procesos de reconocimiento sobre sus identidades emergentes en el plano social.

En ese proceso de apropiación, las redes sociodigitales,1 como Twitter, se convierten no solo en un espacio de comunicación, sino en un lugar de interacción social donde los usuarios comparten productos informativos, simbólicos y comunicativos como el hashtag. Este último puede convertirse en un constructor de red a partir de dos premisas, a saber: la primera alude al proceso derivado de la trazabilidad que adquiere el hashtag en plano virtual, es decir, la identificación del flujo de información que deriva de la réplica de dicho signo por parte de los usuarios, sea mediante el retuit de una publicación que lo contenga o la integración del hashtag en una publicación personal que derive en su reproducción por otros usuarios, dando paso a la materialización de una red en la red; la segunda premisa se enarbola a partir del proceso de significación que se desarrolla entre el hashtag y el contenido que lo acompaña en la publicación, ya que se pueden generan vínculos entre los usuarios del espacio virtual sin que haya de por medio una relación social en la realidad concreta.

Es en ese momento donde los medios de comunicación no solo sirven para el flujo informativo, sino a la construcción de procesos de socialización, lo cual convierte la red en un espacio-no-físico (García Calderón y Olmedo Neri, 2019) de interacción-comunicación.

De esta manera, el presente trabajo realiza un análisis particular del hashtag #AmorEsAmor, utilizado por activistas, líderes de opinión (en sus redes personales), organizaciones y simpatizantes del movimiento Lésbico, Gay, Transexual, Transgénero, Travesti, Intersexual, Queer, Asexual (LGBTTTIQA) en México para dar mayor difusión a sus demandas, entre las que destacan el matrimonio igualitario y la penalización de los esfuerzos para corregir la orientación sexual y la identidad de género (ECOSIG) (Olmedo Neri, 2019b). Dicho análisis tiene bases en la extracción de información mediante el software NodeXL con el cual se identificó la red generada alrededor del hashtag en un periodo particular, así como la visualización de dicha red con el programa Gephi. Este software permitió obtener los indicadores relevantes del método de análisis de redes sociales (ARS), como son los nodos con mayor grado de entrada y salida, índice centralidad, de intermediación, distancia geodésica, grado, entre otros.

Los análisis obtenidos en este trabajo permiten observar que parte del movimiento LGBTTTIQA en México no solo posee una materialidad en términos de relaciones sociales en la vida real concreta, sino que estas pueden ser replicadas en el espacio virtual con la intención de generar nuevos vínculos que trascienden el espacio geográfico. Además, los nodos en el mudo digital no solo pueden ser sujetos individuales, sino también colectivos, medios de comunicación y líderes de opinión que concuerdan con las demandas de dicho movimiento y que no necesariamente se desempeñan en un medio de comunicación masivo, lo que abre la posibilidad de intervención en la esfera pública digital mediante la generación de mayor difusión sobre su condición, las demandas que los motivan para organizarse y movilizarse, así como las estrategias y acciones que realizan en el plano real y el virtual.

El desarrollo tecnológico de los últimos años ha tenido mayor efecto e impacto en la esfera de la comunicación dentro del proceso de reproducción de la vida cotidiana, modificando no solo la forma de hacer comunicación, sino también las propias dinámicas de socialización de información e interacción entre los individuos, de allí que “las sociedades actuales se desenvuelven en un entorno tecnocultural caracterizado por el uso, cada vez más común, de plataformas de redes sociales en línea” (Rodríguez Cano, 2015a, p. 51). Uno de los sectores que hacen un uso cada vez más frecuente de forma estratégica de dichos desarrollos tecnológicos son los movimientos sociales contemporáneos, toda vez que el campo que supone la comunicación en el mundo virtual adquiere relevancia medular para la difusión de sus demandas, la construcción de alianzas y la réplica de su movimiento en otros lugares, trascendiendo así los costos físicos, económicos y de capital social que el espacio físico supone.

Estas posibilidades que emanan de la acción comunicativa en el plano virtual se materializan primero en el establecimiento de un canal de comunicación con activistas, políticos, medios de comunicación y líderes de opinión que pueden ser potenciales aliados al movimiento; después, dicho canal no solo se concreta con la existencia de vínculos, sino en su materialización en el mundo real mediante la presentación de acciones concretas en conjunto, cabildeo político o campañas de difusión de las diversas acciones que cada colectivo o militante realiza. Es allí cuando la palabra se vuelve acción.

De esta manera, la apropiación de los desarrollos tecnológicos por parte de estos movimientos sociales reestructura el espacio virtual donde el medio deja de ser entendido en su acepción de medio/vehículo para el flujo de información, y se es aprehendido como un medio/contexto de interacción social donde se puede, y de hecho se hace, generar metacomunicación (Craig, 1999). Es en ese momento en que dentro de estos medios sociodigitales se da un proceso de interacción-comunicación, sea por la acumulación de la información y la comunicación en el Big Data (Han, 2018) o por la construcción de redes sociales entre los individuos que se presentan y representan en dichos espacios-no-físicos.

Así, el propio acto de apropiación de estas redes sociodigitales por parte de los movimientos sociales es en sí mismo un uso particular, por lo que ese proceso puede definirse como una práctica de comunicación emergente, entendiendo dicho concepto como la direccionalidad de la comunicación para materializar cambios sustanciales en el mundo de la vida. Dichos cambios son planteados por parte de grupos sociales organizados (movimientos sociales) entorno a demandas que emergen del solapamiento de la esfera privada de los individuos y la esfera pública en la sociedad, lo cual puede generar procesos de conflicto y negociación con las oposiciones (contramovimientos) emanadas de la propia sociedad o el Estado, las cuales se organizan ante la latente posibilidad de disolución de sus privilegios dentro de la diversidad.

Así, la comunicación adquiere un carácter emergente por dos factores, a saber: 1) el desarrollo tecnológico sobre el seno de la comunicación que da una apertura caótica en el espacio virtual que deriva en una polifonía de intervenciones en el espacio digital que pueden trascenderlo para convertirse en un tema/demanda en la esfera pública; y, 2) su uso por parte de los movimientos sociales contemporáneos supone un campo estratégico por parte de las organizaciones que integran de manera permanente dicho movimiento para incrementar su alcance, materializar sus exigencias e intervenir en la esfera pública de manera más rápida y eficaz.

La relación interdependiente entre el plano real/concreto y el virtual/digital adquiere relevancia no solo por la condición que consigue esta innovación técnica dentro del sistema capitalista, sino por las modificaciones en el seno de las prácticas sociales y culturales que resultan de dicha relación. La discusión teórica al respecto es similar a la ocurrida cuando dichos desarrollos se insertaron en la vida cotidiana: los apocalípticos e integrados o más recientemente como escépticos y optimistas (McChesney, 2015); dicha polarización no ha sido más que resultado del énfasis de investigadores sobre una parte del fenómeno que deviene con los desarrollos tecnológicos. No obstante, el fenómeno en cuestión no es ni uno ni otro, sino ambos; es decir, son las partes integrantes del desarrollo técnico que es derivado en una compleja serie de formas de apropiación y uso que le da el individuo, el capital y el Estado; los procesos de apropiación que ejecuta la sociedad, el capital y el Estado pueden interrelacionarse entre sí, lo cual es resultado de la complejidad social en un mundo globalizado y preponderantemente capitalista con intensos procesos de liberación y concienciación alternativos.

De esta manera, la relación entre el ámbito real/concreto y el virtual/digital se bifurca sobre la influencia de uno sobre otro y, específicamente, sobre el papel trascendental del espacio virtual como un campo eficaz y eficiente para las grandes transformaciones que las sociedades requieren. Al respecto, es necesario remarcar que dicha relación entre dichos ámbitos es de solapamiento, específicamente el mundo virtual/digital sobre el real/concreto en tanto que lo que acontece en el espacio-no-físico no es más que la réplica de gran parte de lo que se articula en el plano real/concreto. Por tanto, la relación dependiente es de reproducción más que de producción, debido a que:

las redes sociodigitales se han convertido en instrumentos que potencian los procesos de socialización, así como formas de amplificar el mundo de la vida de los individuos. Sin embargo, es importante recalcar que esta nueva esfera de interacción social no desplaza ni remplaza la esfera social real, ya que de ella el mundo digital obtiene su parte fundante: la información (Olmedo Neri, 2019b: 195).

Así, el proceso de innovación tecnológica ha logrado seducir al individuo para el beneficio del capital ya que, aunque en el mundo virtual no existe un proceso de creación del individuo, sí se presenta una dinámica de recreación del mismo por la posibilidad que posee el sujeto en mostrarse ante el también llamado sexto continente en proceso de colonización. De esta manera, el individuo se somete por consenso a un proceso de digitalización no sólo personal, sino de sus datos (Han, 2018) y de sus prácticas culturales (Crovi Druetta, 2012). En cualquier caso, el espacio-no-físico que se recrea con base en las dinámicas del individuo emanadas de su materialidad dentro del plano real da pauta a ese solapamiento que deviene en complejidad tanto en el proceso de interacción con nuevos medios, como las nuevas formas de establecer relaciones sociales; por ello la necesidad de una base social que sustente las acciones que en dicho ámbito se ejecutan para que puedan trascender lo efímero y la simulación que lo virtual supone con la aparente interconexión mundial.

Ahora bien, los movimientos sociales contemporáneos se caracterizan porque sus demandas están enfocadas en el mundo de la vida, especialmente aquellas en las que se busca la aceptación e inclusión de la expresión de partes de su identidad individual y colectiva ante las metanarrativas (Inglehart, 2001) que han sido cuestionadas desde finales de los años sesenta del siglo pasado mediante las movilizaciones internacionales como el Mayo Francés (1968), el Movimiento Estudiantil en México (1968) y la Revolución de Praga (1968), entre otras. Estos nuevos movimientos no buscan el cambio del sistema global que allende caracterizaban la movilización obrera y campesina, cuyos discursos y prácticas estaban basados en la dicotomía burguesía/proletariado (lo cual no significa que dicha postura haya perdido vigencia, sino que se ha vuelto más compleja), por el contrario, estas nuevas formas de protesta y organización social pugnan por hacer cambios dentro del sistema económico imperante donde su condición no sea objeto de subordinación ante los cánones establecidos y reproducidos por los también denominados grandes relatos.

Actualmente, las acciones colectivas son organizadas y realizadas por un conjunto de personas que observan la discriminación y represión hacia ellos como un resultado de su subordinación emanada del statu quo, por lo que la condición propia de la sociedad resulta su principal obstáculo para poder desarrollarse y expresar su identidad emergente en plano público de manera plena. Por esta razón, este tipo de movimientos son de orden sociopolítico ya que “son movimientos que luchan por el reconocimiento de identidades colectivas de ciertos grupos en sociedad a través de demandas ante el Estado” (Fuchs, 2015, p. 29). De allí que, este tipo de movimientos sociales tengan la intención de mostrar su condición, buscar la inclusión en la esfera social y cultural, así como mantener la lucha constante por materializar sus derechos a través de la modificación de los cuerpos jurídicos que están basados en presupuestos heteronormativos, capitalistas y opresores, los cuales son base fundante del discurso modernizador que se construyó como parte de la búsqueda de desarrollo y crecimiento de cada Estado-Nación dentro del sistema capitalista en su relación creación-destrucción (Berman, 2011).

De esta manera, “los movimientos de la diversidad sexual, pacifistas, antinucleares, feministas, entre otros, concatenan sus discursos a partir de la necesidad de reivindicar la pluralidad en una sociedad donde puede -y debe- haber más sociedades” (Olmedo Neri, 2019a, p. 31). Dichas demandas requieren no solamente la construcción del discurso, sino su difusión y amplificación de alcance dentro de la vida cotidiana para generar un cambio que permita la materialización de sus demandas en derechos, cambios en los cuerpos normativos y visibilidad de su condición. Esto último resulta medular para este tipo de movimientos sociales ya que “la transformación social no ocurre sólo en la vida cotidiana pero, si no ocurre ahí, no podemos hablar de un verdadero cambio o transformación” (Millán, 2019, p. 159).

En este sentido, los medios de comunicación sociodigitales se convierten en una herramienta multipropósito que no solo incentiva y acelera el proceso de comunicación, sino que la apertura de la esfera digital permite que los activistas, organizaciones sociales de cada uno de esos movimientos, así como los mismos integrantes de las comunidades movilizadas intervengan en la esfera pública digital a través de la presentación y representación de demandas, información y acciones realizadas desde su posición y su quehacer diario, dando pauta al cuestionamiento de los estereotipos formados en la opinión pública por los grandes monopolios mediáticos tradicionales como la prensa, la radio y la televisión, por un lado, y los discursos que justifican los privilegios a través de lo natural y socialmente reproducido y aceptado, por otro.

Esta situación es la que enfrenta el movimiento LGBTTTIQA en México, desde 1978, año en que se apropió por primera vez del espacio público en la capital del país para dar visibilidad a sus demandas (Olmedo Neri, 2019b). Este movimiento no sólo ha tenido que defender su condición identitaria en el plano social, sino que ha trascendido necesariamente al ámbito político y comunicativo para poder obtener logros en materia de derechos humanos, tales como el matrimonio igualitario en la Ciudad de México (2009), la adopción de menores por parejas homoparentales (2009) y el cambio de identidad de género (2014),2 y, por otro lado, una lucha en el plano simbólico sobre el estereotipo que los medios de comunicación tradicionales generaron a lo largo del tiempo en la sociedad mexicana (Medina Trejo, 2015) derivado en gran media por las metanarrativas sobre el ideal de sociedad.

La presencia de la diversidad sexual ha estado documentada desde La Colonia (Hernández Victoria, 2018), sin embargo, en el México moderno del siglo XX, en que se presentan dos acontecimientos relevantes para la constitución del movimiento: el primero fue la ‘Redada de los 41’, realizada en 1901 en la Ciudad de México (Díez, 2018), y el impacto que trajo consigo en una sociedad liderada por un Estado rector y vigilante; el segundo acto fue el despido de un trabajador en enero de 1971 (Irys Gómez, 2018) que derivó en la organización de intelectuales, primero, y de activistas y militantes, después.

No obstante, la propia pluralidad de retos y obstáculos que la comunidad LGBTTTIQA enfrentó desde sus inicios dio pauta a una serie de divisiones dentro de colectivos como el Frente de Liberación Homosexual (FLH, creado en 1971) del que se crearon otros como el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR, creado en 1978); incluso, en algunas ocasiones se crearon nuevos colectivos emanado de la pluralidad que se presenta en la diversidad, casos así son el grupo Lambda (1978) y Oikabeth (1978).

Dicha división no fragmentó la comunidad, sino que la hizo más compleja en tanto que cada uno de los colectivos daba atención y avanzaba en los obstáculos particulares de cada grupo dentro de la comunidad. Así, el movimiento ampliaba sus acciones y logros hacia todos lados y en todas las direcciones, llegando cada vez más a ámbitos políticos, culturales, económicos y sociales en diferentes niveles. No obstante, queda marcado, al menos de manera interna, dos posiciones respecto a los logros del movimiento ya que, mientras existe una postura histórica que comprende la disidencia sexual como una constante lucha por evitar la asimilación al estado actual de la sociedad y sus procesos (como el matrimonio y la adopción homoparental), la segunda posición se establece por colectivos y activistas que dentro del marco de los derechos humanos exigen el acceso a la posibilidad de hacer uso de dichos procesos bajo la decisión plena de los involucrados.

Ambas posturas son legales y legítimas derivado de la relación intergeneracional entre los integrantes del movimiento, por lo que su postura permanecerá vigente mientras sus premisas no sean obsoletas o carentes de militantes que las reivindiquen dentro del movimiento.

Esta aparente coyuntura realmente muestra parte de la estructura que caracteriza a este tipo de movimientos sociales contemporáneos: ya no más una jerarquía de acción y movilización de tipo rizomática, sino una descentralización de la acción colectiva que da paso a una configuración reticular del movimiento, es decir, donde las acciones y estrategias pueden o no ser compartidas, pero todas ellas tienen como objetivo desmantelar las estructuras de represión y subordinación que somete a los individuos integrantes de la comunidad LGBTTTIQA.

Esta caracterización organizativa adquiere relevancia ya que “los nuevos movimientos han adquirido también formas de organización reticulares, horizontales o participativas fruto de un proceso histórico independiente pero concomitante con el desarrollo de la red” (Candón Mena, 2013b, p. 97), por lo que la red del movimiento también se organiza dentro de las diferentes redes en el espacio virtual.

De hecho, parte integrante del también llamado movimiento de la diversidad sexual ha entendido que el espacio virtual supone un campo más de lucha donde la capacidad de intervención en la esfera pública es más fácil y rápida en tanto el uso de redes sociodigitales como Facebook y Twitter no implica trámites para su uso (como en el caso de las concesiones para radio y televisión) o de grandes montos de inversión para la producción y difusión de información (como el caso de la prensa y el cine), por lo que dentro de sus acciones para materializar sus derechos ha estado presente el uso de las redes sociodigitales. Por ejemplo, para el caso de la aprobación del matrimonio igualitario en la capital de México estos medios sociodigitales tuvieron relevancia en el plano social ya que “el 31 de octubre [de 2009 se] abrió una página de Facebook titulada Yo Apoyo El Matrimonio Gay y [se] lanzó una campaña de videoclips en Youtube, también llamada Yo apoyo, en lo que aparecían figuras públicas reconocidas manifestando su apoyo al matrimonio homosexual” (Díez, 2018, p. 277).

Sobre este mismo tema, en Twitter, por ejemplo, de acuerdo con Rodríguez Cano (2015b), #MatrimonioDF se convirtió en uno de los más importantes en 2009 en México, junto a otros más como #VotoNulo, #GuarderíaABC e #InternetNecesario, los cuales responden a ciertos contextos locales, estatales y nacionales que se dieron en ese año de carácter político, económico, social y cultural.

No obstante, el uso de estas redes sociodigitales implican el incremento de interconexión entre los individuos con la finalidad de construir, reforzar, modificar o destruir sus redes de acción, interacción y comunicación, por lo que en estos espacios digitales es donde la comunicación tanto se reproduce como acumula, para poder identificar redes sociales que no necesariamente poseen una materialidad en la vida real concreta, sino que se construyen mediante la propia información que se reproduce, infiriendo que las redes se pueden crear también con base en el significado de la información o por el simbolismo que hashtag posee.

Particularmente, el hashtag -de acuerdo con la lógica de funcionamiento de Twitter- se consolida como el signo por excelencia de esta red sociodigital, ya que la condición de reducción de su significante es inversa al significado que puede adquirir a través de su reproducción porque no solamente es el retuit del hashtag, sino el conjunto de conceptos, palabras y significados que se concatenan al mismo conforme se replica, generando una relación paradigmática de su significado.

Lo anterior resulta importante, ya que, en Twitter y Facebook, -por mencionar algunas redes sociodigitales- se pueden identificar redes de usuarios a través de la información que comparten, el seguimiento que le dan a un usuario particular o si forman parte de grupos-red. Entonces, “parece ser que Twitter, así como otras redes sociales funcionan como un poderoso diseminador de información cuyos efectos aún no son medidos ni valorados” (Torres, 2013, p. 193), cuyas estructuras son dinámicas y no estáticas debido a que su condición de participación está determinada por la conexión que posean para ingresar primero a Internet y posteriormente a la red sociodigital en cuestión.

Así, la noción de red adquiere materialidad en el espacio virtual debido a que “Internet es descriptivamente un conjunto de redes interconectadas donde coexiste el mayor volumen de información de la historia de la humanidad que proviene de una gran diversidad de fuentes” (Meneses, 2015, p. 40), por lo que una forma de conocer las redes dinámicas y simbólicas es a través de los signos que caracterizan cada red, por ejemplo, el hashtag en Twitter que puede convertirse o no en un tema tendencia (TT). La posibilidad de convertirse en una tendencia está condicionada al activismo digital de los usuarios que lo producen y difunden, por un lado, y de la posición estratégica que los usuarios en la red derivado en buena parte a su acción en el plano real concreto, por otro.

#AmorEsAmor se ha convertido en un signo utilizado en Twitter por un conjunto de integrantes, activistas, militantes y organizaciones del movimiento LGBTTTIQA en México; es una traducción del hashtag #LoveIsLove. Otros hashtags usados por la comunidad de la diversidad sexual son #MatrimonioIgualitario, #Pride, #Orgullo, #LGBT, #NadaQueCurar. Cada uno posee un carácter particular ya que encarnan objetivos específicos dentro de las demandas del movimiento, y sobre ellos, los significados que se aglomeran pueden o no coincidir. #AmorEsAmor es un hashtag cuyo uso ha sido variado por parte de integrantes de la comunidad LGBTTTIQA en México, ya sea para temas informativos por parte de organizaciones civiles y medios de comunicación digitales, o por activistas y simpatizantes de las demandas del movimiento de la diversidad sexual.

Muestra de ello resultan las siguientes figuras donde se puede observar el contexto en el que el hashtag se presenta como un signo propio del movimiento.

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Fuente: Twitter @ItGetsBetterMx

Figura 1a. 

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Fuente: Twitter @AugustoTavera4

Figura 1b. 

Así, mientras que en la figura 1a se hace alusión a una nota informativa de un matrimonio entre lesbianas, en la figura 1b se puede observar que el hashtag también es insertado en los actos simbólicos que se dan en el plano social ante las acciones de las resistencias organizadas. De esta manera, el hashtag adquiere una maleabilidad particular propia de la apropiación y uso que de él hacen los usuarios. Es menester identificar que el hashtag, al ser un signo en contante significación, puede estar sujeto a estrategias provenientes del contramovimiento si es que ellos poseen una base digital fuerte, organizada y direccionada a cambiar el significado de dicha construcción textual en Twitter. Allí reside parte de la volatilidad del hashtag y su condición virtual propia, en otras palabras, de su capacidad de cambio de significado por los usuarios.

Por ello, mostrar su trazabilidad no solo permite establecer criterios de impacto, sino de identificación de usuarios, su importancia y el rol que desempeñan dentro y fuera de la red.

Finalmente, las resistencias a las pugnas de los movimientos sociales son definidas en la teoría de los movimientos sociales como contramovimiento debido a que son “un actor colectivo que -con un carácter relativamente permanente- manifiesta públicamente que sus metas están en disputa con los objetivos del movimiento” (Monferrer Thomás, 2010, p. 163). El contramovimiento de mayor trascendencia mediática, política y organizativa de los últimos años en México es el Frente Nacional por la Familia (FNF, creado en 2016), cuya organización y estructura aglutina a sectores sociales opositores a los derechos de la diversidad sexual, al movimiento feminista y a legislaciones en favor de la sexualidad de la mujer como el aborto legal y seguro.

El análisis de redes sociales (ARS) es un método nacido de la tradición sociológica cuantitativa y su interrelación con ciencias físicas y matemáticas para dar a tención al tema de la visualización de las redes sociales que los individuos construyen a lo largo de su vida. No obstante, su aplicación cada vez mayor al ámbito comunicativo, particularmente al espacio digital, se debe al “incremento del volumen de contenidos en sitios (blogs, Wikipedia) y la adopción generalizada de plataformas digitales para la interacción social (Facebook, Twitter, Youtube, etc.)” (Ricaurte y Ramos-Vidal, 2015, p. 167). Ese conjunto de información en constante crecimiento analizado desde esta metodología admite la posibilidad de conocer los indicadores propios de la red que se estructura mediante los nodos y vínculos que la constituyen, es decir los usuarios y la réplica de los tuits, menciones o publicaciones con dicho hashtag; es por ello que “el ARS pretende analizar las formas en que individuos u organizaciones se conectan o están vinculados, con el objetivo de determinar la estructura general de la red, sus grupos y la posición de los individuos u organizaciones singulares en la misma” (Sanz, 2003, p. 23).

No obstante, la construcción de estas redes generadas en el espacio virtual implica la utilización de desarrollos informáticos y tecnológicos que coadyuven a la extracción, jerarquización, depuración y presentación de grandes cantidades de información, por lo que “para el análisis de la red deben dedicar especial atención al proceso mismo de extracción de la información y el procesamiento de datos como parte fundamental del diseño metodológico” (Ricaurte y Ramos-Vidal, 2015, p. 172). Por ello, se han desarrollado diferentes softwares con los cuales se “puede escanear los sitios de la red y hacer el plano de sus vínculos, o que posee la capacidad lingüística de ‘leer’ los textos y extraer sus significados, si bien varían en sus grados de sofisticación lingüística” (Gunter, 2014, p. 421).

Dichos softwares poseen diferentes grados de complejidad, por lo que dependiendo el nivel de profundidad de la investigación es que en algunos casos se requiere de inversiones en cursos para su manejo y máximo aprovechamiento. En el presente trabajo se utilizan dos softwares debido a las ventajas que posee cada uno: el primero y base medular de la extracción de la base de información es el software NodeXL, el cual permite recopilar información de diferentes redes sociodigitales mediante Application Programming Interface (API) de Twitter. Con este programa se pueden obtener indicadores propios de ARS como el nivel de intermediación, grado de centralidad, grado de salida, grado de entrada, entre otros. Sin embargo, la visualización del grafo en este programa representa una desventaja, por ello se ha empleado el segundo software: Gephi, el cual “permite explorar y modificar la representación de la red con el objeto de identificar con mayor facilidad sus propiedades” (Ricaurte y Ramos-Vidal, 2015, p. 181).

A partir de estos dos softwares se extrajo, analizó y representó la red generada alrededor del hashtag #AmorEsAmor entre el 18 y 24 de julio de 2019 con la finalidad de obtener un panorama particular derivado del fallo en contra de la propuesta de modificación del Código Civil del estado de Yucatán para permitir la aprobación y reconocimiento del matrimonio igualitario en dicho estado (Redacción Animal Político, 2019). Dicho marco contextual permite identificar un uso simbólico particular por parte de integrantes del movimiento LGBTTTIQA en el plano virtual. La base de datos fue depurada para analizar solo aquellos usuarios y vínculos que tuvieran una ubicación dentro del territorio mexicano.

Resulta menester identificar las limitantes de dicho análisis debido a que la recolección de información por parte de softwares no escapa a las lógicas inmanentes de Internet y la red sociodigital (algoritmos), el flujo de información y su proceso de automatización, así como las distorsiones emanadas de la lucha por el poder que se desborda al ámbito comunicativo (por ejemplo, los bots, cuentas falsas y usuarios fantasmas) que exponen una característica propia de la diversidad social que se replica en este ámbito: la complejidad. Finalmente, esta muestra obtenida no permite proponer conclusiones generales sobre el quehacer actual del movimiento, pero sí coadyuva a vislumbrar las acciones que están gestándose por parte de colectivos, activistas y militantes de la diversidad sexual que han identificado la potencialidad del espacio virtual como recurso estratégico dentro de su marco y repertorio de acción.

Aunque existe la posibilidad de analizar el contenido de los tuis en donde se encuentra el hashtag, eso implica una serie de métodos y técnicas cualitativas que se insertan en una lógica de interpretación y concatenación de palabras y sentidos. El análisis de discurso, el análisis de contenido y la hermenéutica se presentan como parte de esas opciones. Sin embargo, dicho análisis deja de lado el objetivo de esta investigación, es decir, la dinámica particular de la red sociodigital que se construye a parte de un hashtag. Mientras que esos métodos y técnicas se enfocan en el contenido, el análisis de redes sociales se aboca a la estructura de la red en términos de flujo de información, de posición estratégica de los nodos (que posee fundamento en la acción real concreta de cada uno de esos nodos) y las formas de interacción-comunicación que subyacen en dicha red.

Derivado de la red construida a partir de #AmorEsAmor, se presentan los siguientes datos que le dan forma a dicha red de interacción-comunicación:

Tabla 1. 

Características de la red generada a partir del hashtag #AmorEsAmor

Elemento estructural de la redDescripciónIndicador
Tipo de redEn análisis de redes sociales, la red puede ser dirigida (cuando se conoce la dirección del vínculo entre los nodos, por ejemplo, cuando un usuario realiza un retuit) o no dirigida (cuando no se conoce o no interesa la dirección del vínculo).Dirigida
NodosRepresenta al usuario en Twitter, sin importar su condición social real, es decir, si es un individuo, una organización, un medio de comunicación, entre otros.1,459
VínculosRelación existente entre nodos, esto es, entre usuarios en Twitter sea a través de retuit o mención entre ellos.2,790
Densidad de RedEs el porcentaje de los vínculos establecidos con base en todos los posibles que pueden establecerse dentro de la red.0.13%
Máxima distancia geodésicaLa distancia geodésica en una red refiere al número (en este caso máximo) de nodos necesarios por los cuales debe hacer conexión para poder llegar a cualquier otro nodo en la red.10
Distancia geodésica promedioEl número promedio de nodos por los cuales un usuario debería hacer conexión para poder llegar a un nodo específico.3.0
Auto-mencionesNúmero de nodos donde al menos uno de sus vínculos es reflexivo, es decir que retuitea su propia publicación.230

Fuente: Elaboración propia

Como se puede observar es una red que posee un número considerable de nodos, sin embargo, un primer elemento para análisis es la densidad de red, ya que si bien “la densidad de un grafo es la relación entre el número de líneas existentes dividido por el número de líneas posibles” (Paniagua López, 2012, p. 37), entonces este indicador muestra el porcentaje de vínculos existentes de los posibles, por lo que de acuerdo a los cálculos realizados el indicador en esta red es de apenas 0.13%, lo cual significa que a pesar de ser una red con una cantidad importante de nodos, su conexión es muy baja, lo que permite inferir que existen nodos que concentran los vínculos, lo cual implica un indicador de centralidad mayor. Las nociones de centralidad, intermediación y prestigio resultan relevantes debido a que con ellas se identifican nodos cuya posición se vuelve estratégica respecto al incremento de la difusión del hashtag, el flujo de la información y la reproducción de contenido.

La centralidad alude aquellos nodos que “deben ser los más activos en el sentido de que tengan el mayor número de lazos con los otros actores de la red o del grafo” (Wasserman y Faust, 2013, p. 200). Esta condición permite concatenar el prestigio (específicamente los lazos que poseen direccionalidad y en algunos casos reciprocidad de varios nodos hacia uno en particular) como una expresión de dicho activismo en la red que se estructura mediante el hashtag. El grado de intermediación es parte resultante de la centralidad debido ya que alude “una posición favorable en la medida en que el actor está situado entre los caminos geodésicos entre otros pares de actores de la red” (Hanneman, 2000, p. 13).

De hecho, la inferencia anterior puede sustentarse a través de dos indicadores, a saber: la centralidad a través del grado que cada nodo posee, por un lado, y el camino geodésico que se presenta en la red en su conjunto, por otro. Del primer indicador, es decir la centralidad de los nodos en la construcción de la red con base en el grado adquiere relevancia ya que “un punto es central si tiene un grado alto, lo que se corresponde con la idea intuitiva de centralidad según la cual un punto es central si está bien conectado con los demás puntos de su entorno” (Herrero, 2000, p. 201); en otras palabras, un nodo tiene mayor centralidad tanto más número de vínculos posea con los demás nodos de la red. De esta manera, en la siguiente figura se puede observar la constitución de la red conforme al grado que poseen los nodos:

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Figura 2. 

Red de #AmorEsAmor a partir del grado de los nodos

Como se observa, son pocos los nodos que poseen una centralidad alta; de manera particular se puede analizar que son justamente a partir de ellos que se generan subgrafos, es decir, un “conjunto de puntos de entre el total de los puntos del grafo de una red junto con los arcos que los unen” (Herrero, 2000, p. 202). De esta manera, se han seleccionado estos nodos porque su función es conectora entre su subgrafo y la red en su conjunto. Así, usuarios como @soyhomosensual (un Medios de Comunicación Digital Independiente [MCDI] que difunde información específica para la comunidad LGBTTTIQA en México y América Latina); @CongresoYucatan (cuenta oficial de la LXII legislatura del estado de Yucatán); @alex_orue (Coordinador global de @ItGetsBetter y director ejecutivo de @ItGetsBetterMx); @ItGetsBetterMx (filial mexicana de @ItGetsBetter); @genarolozano (periodista, académico y activista LGBT en México); @legislaturaZac (cuenta oficial del poder Legislativo del estado de Zacatecas); @raymoreno1 (presidente de la Asociación Civil Zacatecas AC.), entre otros, presentan diferentes roles en el plano concreto en México: unos son medios de comunicación, otros más son activistas, periodistas, asociaciones civiles o cuentas que representan poderes a nivel estatal.

Todos ellos interactúan en el espacio que Twitter genera a través de su lógica de interacción-comunicación, de allí que, cada uno posee una mayor centralidad a partir de sus actividades. En la siguiente tabla se pueden observar los indicadores de grado, grado de entrada y grado de salida que existen en estos nodos.

Tabla 1. 

Indicadores de grado en nodos seleccionados

NodoGradoGrado de entradaGrado de salida
@divagorgocha1111101
@ItGetsBetterMx1771734
@alex_orue2532476
@legistaruazac52520
@genarolozano745717
@soyhomosensual3973916
@CongresoYucatan4964960
@raymoreno1381721

Fuente: Elaboración propia, con base en Gephi.

Retomando el segundo supuesto que permite inferir mayor grado de centralidad en la red por parte de estos nodos, se debe a los indicadores de distancia geodésica (media y máxima) que NodeXL establece, debido a que ellos exponen el número mínimos de nodos con los que dos nodos en particular necesitan para poder interactuar dentro de esta red. En este caso se requerirían tres nodos para poder llegar a cualquier usuario, mientras que el número máximo de nodos que necesitaría para un nodo muy alejado sería de diez.

Ahora bien, el grado de entrada y salida permiten entender la dinámica en la que se enfrascan los nodos debido a que tiene relación con su función particular en la vida cotidiana; mientras que el grado de entrada hace alusión a los vínculos referidos hacia un nodo, el grado de salida alude a los vínculos que los nodos crean. En el caso de Twitter, tanto el grado de entrada y salida están determinados por los tuits, retuits y menciones en el espacio virtual, por lo que los softwares calculan los indicadores a través de los análisis respectivos y cruce de variables.

Estas dos situaciones corresponden por un lado a la popularidad o en su caso a su rol dentro de la vida social concreta, y, por otro, a la centralidad que adquieren dentro de la red, por lo que su alto grado de entrada no necesariamente corresponde a su grado de salida. Esta diferencia concierne en gran medida a la intervención en la esfera pública, a su activismo dentro del movimiento o la función que cumple dentro del espacio comunicativo.

Por ejemplo, en las siguientes figuras se muestra la red construida a partir del grado de entrada (figura 3) y grado de salida (figura 4), lo cual sustenta lo expuesto hasta el momento, ya que cada uno de esos nodos cumple una función particular por su condición propia, finalidad dentro del movimiento y el contexto en donde se desenvuelve, porque su quehacer diario e intervención en la esfera digital permite que cree y modifique su propia red.

2007-2678-virtualis-10-19-109-gf3.png

Figura 3. 

Red a partir del grado de entrada

En el caso del grado de entrada, éste no parece haber sido modificado sustancialmente en comparación con la red de grado (figura 3), sin embargo, con este indicador se puede observar por ejemplo, que tanto @soyhomosensual como @congresoYucatan se convirtieron en uno de los usuarios fueron etiquetados en mayor medida en tuits para dar atención a un contexto particular, a saber: @soyhomosensual es un MCDI3 nacido en la red con la finalidad de aportar y difundir la información de interés a la comunidad LGBTTTTIQA de México y América Latina, por lo que su alto grado de entrada corresponde a las difusión de información que produce; el caso de @CongresoYucatan adquiere relevancia ya que recientemente se propuso la aprobación del matrimonio igualitario en dicho estado, sin embargo, ni el primera oportunidad (10 de abril de 2019) ni en la segunda ocasión (15 de julio de 2019) se logró obtener la mayoría de votos a favor para dicha modificación en el Código Civil.

2007-2678-virtualis-10-19-109-gf4.png

Figura 4. 

Red estructurada a partir del grado de salida

Por otro lado, en el caso de la red construida a través de su grado de salida, se muestran otros usuarios que juegan un rol particular dentro de dicha red y, particularmente, en el mundo de la vida, donde el trabajo diario y las relaciones sociales creadas y fortalecidas pueden ser replicadas en el espacio digital.

Así, se muestra que, algunos de los usuarios más importantes son activistas, líderes de opinión a nivel nacional o asociaciones civiles de impacto estatal. @genarolozano y @raymoreno1 representan parte del sector social que se encuentra presente no solo en los medios de comunicación, sino como parte del conjunto de personas que están permanentemente luchando por la materialización de los derechos de la comunidad LGBTTTIQA en México. Ellos son parte del movimiento de manera particular en tanto @genarolozano no está afiliado a una organización específica y @raymoreno1 es presidente de una asociación que en la teoría de los movimientos sociales corresponde a una Organización del Movimiento Social (OMS). @zacatecasac es el usuario de la organización civil que @raymoreno1 dirige.

Por otro lado, @lajaulamex y @87punto3 corresponden a medios de comunicación que tienen una cuenta en Twitter y donde existe un proceso de comunicación particularmente similar al de la radio, ya que en ellos pueden establecer diálogo entre los que producen y quienes consumen la información que se difunde; en comparación con @soyhomosensual, que es un medio de información, no se da, al menos en esta red, un proceso de intervención similar al de los otros medios identificados.

Finalmente, resulta importante mencionar que los nodos @amiliacogirl, @lovebyidols y @chicoritorey representan un caso particular de apropiación en tanto estos perfiles poseen características similares referente al gusto por la serie Aristemo (figura 5a, 5b y 5c), un producto cultural de Televisa donde la trama principal es la relación entre dos adolescentes que van descubriendo su homosexualidad a través de su amistad. En todo caso, esta es una forma más de apropiación por parte de los también conocidos ‘nativos digitales’ que están dando al hashtag.

2007-2678-virtualis-10-19-109-gf5.png

Figura 5a. 

Perfil @lovebyidols

2007-2678-virtualis-10-19-109-gf8.png

Figura 5b. 

Perfil @emiliacogirl

2007-2678-virtualis-10-19-109-gf9.png

Figura 5c. 

Perfil @chicoritorey

Hablar de redes sociales y de nodos implica también tener presente que “las redes son mecanismos de comunicación, transmisión de información y aprendizaje, pero representan también estructuras de poder” (Sanz, 2003, p. 24), por lo que no basta con tener la información, sino también los contactos que te permitan difundirla o en un proceso anterior, conseguirla.

Bajo esta dinámica, el poder en las redes se genera a través de una serie de atributos que los individuos van generando sobre sí mismos, además del que se les atribuye por parte de otros; en ellos reside que tengan parte de su centralidad. Es importante reconocer que dicha centralidad no siempre supone un atributo positivo, sino también puede sugerir un reconocimiento de acciones negativas sobre el individuo representado por el nodo; esto debe quedar definido por la pregunta que se realiza dentro de la construcción de redes, así como de la información obtenida en trabajo de campo o mediante la minería de datos.

Siguiendo el argumento de los atributos que dan centralidad, uno de ellos es el prestigio en un actor/nodo, que de acuerdo con Wasserman y Faust (2013):

aumenta a medida que el actor se convierte en objeto de más lazos pero no, necesariamente, cuando es el mismo actor el que los inicia. En otras palabras, debemos observar los lazos dirigidos hacia un actor para estudiar el prestigio de ese actor (p. 196).

Dicho prestigio, como ya se ha mencionado puede ser positivo o negativo de acuerdo con la pregunta que se realiza y del objeto de estudio que se pretende analizar. A partir de ese prestigio se puede convertir un actor/nodo en uno de tipo estratégico, informativo, relacionador o incluso detonador de temas de tendencia (TT). Con este incremento en su atributo dentro de la red, el nodo en cuestión puede ser atribuido con poder dentro de la misma, el cual “se deduce de la ocupación de posiciones ventajosas en las redes de relaciones. Tres son las fuentes básicas de poder: grado alto, alta cercanía y alto grado de intermediación” (Hanneman, 2000, p. 25).

No obstante, el indicador de cercanía no puede evaluarse en esta red, toda vez que “este método sólo podemos utilizarlo en matrices simétricas” (Velázquez Álvarez y Aguilar Gallegos, 2005, p. 31) es decir, donde no existan vínculos reflexivos y donde la información sea equivalente, y la presente red posee, como se ha mencionado en la tabla 1, alrededor de 230 auto menciones (vínculos reflexivos) que no permiten realizar dicho cálculo a nivel de nodo.

Después de la aclaración metodológica y partiendo del supuesto mencionado por Hanneman, se generó una red a partir del atributo de intermediación, la cual se muestra a continuación:

2007-2678-virtualis-10-19-109-gf6.png

Figura 6. 

Red del hashtag #AmorEsAmor conforme al atributo de intermediación

El grado de intermediación funciona para identificar dentro de los caminos geodésicos, cuál es el nodo por el que el recorrido puede llegar a ser menor debido a que él posee vínculos con otros nodos, acortando el camino y, por tanto, la distancia entre un nodo y otro.

La idea de esta medida es que la interacción entre dos nodos no adyacentes puede depender de otros, lo que implica que los nodos que se interponen entre otros ejercen algún control sobre ellos. La intermediación mide las veces que un nodo se interpone entre todos en su distancia geodésica Paniagua (2012, p. 57).

A partir de los indicadores obtenidos con Gephi, se construyó la siguiente tabla con la finalidad de conocer el plano de los nodos identificados con mayor centralidad.

Figura 7. 

Grado de intermediación de nodos seleccionados

NodoGrado de intermediación
@divagorgocha0
@ItGetsBetterMx490.5
@alex_orue2,337.33
@legistaruazac0
@genarolozano1,677.83
@soyhomosensual2,730.33
@CongresoYucatan0
@raymoreno1880

Fuente: Elaboración propia.

Este indicador nos permite inferir que, por ejemplo @soyhomosensual es el nodo con mayor grado de intermediación (de los seleccionados) toda vez que él es parte de 2,730.33 caminos geodésicos en donde él no es el nodo final en sí, sino uno más para llegar al nodo objetivo. Después de él, @alex_orue se coloca como el segundo nodo con mayor intermediación dentro de la selección hecha, toda vez que el es parte de 2,337.33 caminos geodésicos; le sigue @genarolozano con un índice de 1,677.83. Con estos datos se puede observar que estos tres nodos se presentan en gran parte de los caminos más cortos para llegar de un nodo a otro, por lo que su intervención está presente en la red.

Finalmente, a partir de los datos obtenidos y las visualizaciones realizadas, se puede conocer que en esta red generada alrededor del hashtag #AmorEsAmor, se encuentran los siguientes nodos que poseen un atributo de poder alto en comparación con los demás nodos constitutivos:

Tabla 2. 

Nodos con mayor poder dentro de la red generada con el hashtag #AmorEsAmor

NodoGrado Grado de intermediación
@soyhomosensual3972,730.33
@alex_orue2532,337.33
@genarolozano741,677.83

Fuente: Elaboración propia.

Con estos datos se puede explicar que dentro de las redes de interacción-comunicación la posición de los nodos dentro del medio sociodigital da pauta a una dinámica particular en la que el prestigio, la comunicación y la construcción de redes en el plano simbólico y social se identifican a través del hashtag.

La apropiación social de los desarrollos tecnológicos por parte de los movimientos sociales contemporáneos supone a priori un tipo de comunicación particular; se ha propuesto adjetivarla con la palabra emergente en tanto su uso no solo es comunicar por el simple flujo de información, sino por la finalidad que supone dicha práctica comunicativa en sí misma: la transformación de la sociedad para materializar las demandas por las que se organizan y movilizan.

Así, la comunicación emergente intenta explicar que el espacio virtual no sólo es la réplica de las relaciones que se conforman en el plano concreto, sino que allí mismo se pueden crear, fortalecer o depurar las redes personales más allá del espacio físico. En otras palabras, que las redes que cada individuo o colectivo genera a lo largo de su vida van replicándose en el espacio virtual e incluso, por el proceso de digitalización del individuo, es más fácil llegar a crear vínculos con usuarios de otros lugares, en otras posiciones, con otras luchas.

La premisa de una aparente virtualidad por parte de las redes sociodigitales inhibe la posibilidad de realizar análisis críticos donde se identifiquen los nodos/usuarios que allí poseen una posición privilegiada, sea por su trayectoria en el plano social o por su participación en dicha red. De allí que en este trabajo se haya hecho un análisis del hashtag #AmorEsAmor mediante el análisis de redes sociales (ARS) para identificar los usuarios que intervienen en el flujo de información sobre algunas de las demandas que el movimiento LGBTTTIQA en México realiza.

A partir de la representación de la red entorno a dicho hashtag, así como de los indicadores constitutivos y de interacción de dicha red, se identificaron los tres usuarios con ‘poder’, a saber: @soyhomosensual, @alex_orue y @genarolozano; partiendo de esto, se observa que un Medio de Comunicación Digital Independiente (MCDI) puede obtener una posición estratégica y relevante dentro de una red a través de la difusión de información, en este caso particular para la comunidad LGBTTTIQA en México, tanto por la información que produce, como por la interacción que posee con usuarios estratégicos y la adquisición de prestigio dentro de la comunidad en cuestión.

Esto es importante ya que su posición encuadra con lo que Martel (2013, p. 311) menciona sobre la apropiación no solo de las redes sociodigitales en particular, sino de la Internet en general ya que “la actualidad LGBT sigue siendo una fuente importante de tráfico por Internet en la medida en que las informaciones sobre el tema en los medios oficiales son escasas”; y además de la escasez de información sobre la comunidad LGBTTTIQA, estas son mínimas debido a que en los medios masivos tradicionales aun permean estereotipos (producidos y reproducidos por los ¿grandes relatos? del siglo XX) y lógicas capitalistas (inserción de ciclos de acumulación en el seno de la comunicación) que distan de los objetivos de los movimientos sociales contemporáneos, por lo que la capacidad de generar medios digitales particulares a las demandas de comunidades específicas da pauta no sólo a adquirir prestigio dentro del espacio virtual, sino a la capacidad de intervenir en la esfera pública.

En el caso de @alex_orue, se puede observar que su rol en el plano organizativo dentro del movimiento de la diversidad sexual hace de él una parte de las Organizaciones del Movimiento Social (OMS) que están interviniendo a través de esta interacción-comunicación en la esfera pública mediante la producción y difusión de la información que ellos generan desde su trabajo de incidencia día a día en la vida cotidiana. En este sentido, como menciona Candón (2013a, p. 245) “la confluencia de los nuevos movimientos y la aparición de Internet validan la hipótesis de una verdadera revolución de la comunicación”, misma que debe ser entendida en el caso particular de la comunicación emergente y sus aspectos dinámicos, ya que aunque esta apropiación está siendo usada por estos movimientos que buscan la inclusión y la aceptación, lo cierto es que también sus respectivos contramovimientos están usando estos mismos medios para alcanzar sus metas, las cuales están en conflicto con las del movimiento, en este caso, de la diversidad sexual.

Es necesario considerar y analizar cómo es que los contramovimientos están interviniendo en la esfera digital, debido a que en esta apertura mediática y comunicativa dada por la socialización de estos medios sociodigitales, todos los individuos están en constante generación de redes, prestigio y, por tanto, poder en el mundo virtual.

La posición de @genarolozano representa el proceso por el cual los líderes de opinión también se enfrentan a una dinámica de creación de redes y atributos que pueden ser obtenidos desde la trayectoria en la vida cotidiana. Así, su intervención en la esfera digital también permite conducir los temas a la esfera pública que aún hoy se encuentra en proceso de descentralización de los grandes conglomerados mediáticos. En este sentido, su participación también puede coadyuvar en la diseminación de información emanada de activistas, amigos e interesados en la comunidad LGBTTTIQA.

Por otro lado, en estas redes de interacción-comunicación se puede mostrar la dinámica en ese tipo de espacios virtuales. Su constitución adquiere materialidad por los usuarios que allí intervienen, los vínculos que poseen y sobre todo los significados que comparten; el hashtag se vuelve un elemento capaz de trazabilidad para identificar quiénes comparten ese mismo significado e incluso, los otros significados que se concatenan con la replicación de la información, los comentarios y sobre todo la comunicación.

Finalmente, el contexto, como se observó en los nodos constitutivos de dicha red, se vuelve un factor importante debido a que las luchas que tienen lugar en el mundo real también adquieren trazabilidad en el espacio virtual; sea por la materialización de sus derechos, por la difusión de la información o por la tendencia que generan las industrias culturales con productos que responden a las demandas de un movimiento pujante a nivel internacional que ha conseguido grandes logros en un tiempo relativamente corto, el espacio virtual se convierte en un lugar donde se replica la vida social concreta y se amplía la interacción de los individuos con la comunicación.

 

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NOTAS

[1]

Se adopta este término para dar atención al proceso complementario de integración que se da en el plano social concreto y su réplica y extrapolación en el mundo virtual. No se pretende dar mayor peso a lo social o a la parte técnica que está inserta, sino al resultado de la mezcla de ambos contextos que interactúan de forma constante en dichas plataformas.

[2]

Debido a la estructura político-administrativa de México, estos derechos no se han podido conseguir a nivel nacional ya que cada estado tiene bajo sus facultades la promulgación y modificación de los Códigos Civiles, por lo que cada derecho conlleva, al menos en caso mexicano, todo un proceso de organización, intervención y comunicación entre la esfera política, cultural y social para derivar en las modificaciones jurídicas correspondientes.

[3]

Entre las características de este tipo de medios de información se observa que su desarrollo es netamente digital, por lo que su proliferación se da en la reproducción de su imagen en diferentes plataformas (Facebook, Instagram, Twitter, YouTube, entre otras). Estos MCDI no pretenden, hasta el momento, trascender al espacio mediático en el plano real debido a las limitantes contextuales establecidas por conglomerados mediáticos que detentan el poder y monopolizan la opinión pública.

 

 

 

 

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