
Antifeminismo en línea, entre la legitimación de violencia machista y el conservadurismo
Virtualis. Revista de cultura digital
Tecnológico de Monterrey, Dirección de Investigación de la Escuela de Humanidades y EducaciónEl antifeminismo contemporáneo se expresa fuertemente en línea, oponiéndose al feminismo tal como lo ha hecho desde la irrupción del movimiento en el escenario histórico, pero con la particularidad de utilizar ahora la comunicación digital y las redes como nuevos espacios para legitimar posiciones de género patriarcales y reaccionar contra las movilizaciones feministas. A partir de un proceso de observación no participante, se seleccionaron dos páginas antifeministas en Facebook para hacer un análisis de discurso con guías de observación, en torno a un corpus de publicaciones del 8 y 9 de marzo, y 25 de noviembre de 2020, con el fin de rastrear las principales estrategias discursivas con las que el antifeminismo se expresa en línea. Los resultados arrojaron una tendencia a alejarse de la misoginia expresa, en favor de una presencia importante de discursos de reacción y conservadurismo, así como expresiones que victimizan a los hombres y justifican las violencias machistas.

			El antifeminismo como fenómeno y movimiento de resistencia, tiene la misma edad que los movimientos feministas, puesto que este último siempre ha debido enfrentarse contra discursos y prácticas que contradicen su viabilidad y validez. Una definición del antifeminismo la ofrecen Kimmel y Aronson: 'oposición a la igualdad de las mujeres', en tanto que los antifeministas están en contra de 'la entrada de las mujeres en la esfera pública, la reorganización de la esfera privada, su derecho al control de sus cuerpos y a los derechos de las mujeres en general' (Kimmel, M., y Aronson, A. (2004). . Volume I. ABC-CLIO2004, p. 35). A menudo, afirman los autores, su discurso encuentra justificación en la religión, normas culturales o en
Es así como las resistencias antifeministas surgieron y se mantienen, como oposición a la movilización de las mujeres. Esto requiere también contradecir los conceptos construidos desde el feminismo para explicar la dominación masculina. Así, sistemáticamente niega la existencia del patriarcado, los privilegios masculinos en la esfera pública y privada, la condición de desigualdad proveniente de la división sexual del trabajo o la necesidad de emprender acciones sociales y políticas para contrarrestar estas desigualdades, entre otras cuestiones (Carreras, J. (2019). Neoderechas y antifeminismo. ,, 51-61.Carreras, 2019), con lo que busca demeritar todo el andamiaje teórico y práctico construido para disputar el sentido de las posiciones sociales en torno al género o, directamente, desprestigiarlo como categoría relevante y todo su universo conceptual asociado.

		En años recientes, el antifeminismo ha abrevado de la idea, instalada entre algunos sectores de países anglosajones desde los años setenta y ochenta, de que el feminismo ha alcanzado objetivos de igualdad jurídica y política para las mujeres y, por lo tanto, ya no es necesario. A esta narrativa, que autoras como Anderson (Anderson, K. (2015). . Oxford University Press2015) o Mantilla (Mantilla, K. (2015). . Praeger.2015) denominan 'posfeminismo', se suma la concepción de que lo que buscan los movimientos de mujeres actualmente es invertir la balanza de opresión, atribuyendo al feminismo una postura revanchista y acentuando su supuesta falta de necesidad.

			A menudo, el antifeminismo niega las opresiones sexo-genéricas desde una estrategia en la que se presenta como una opción antisistema, asegurando que no sigue la 'corrección política' imperante y que es la voz teórica que denuncia los excesos del feminismo y el clima de discriminación hacia los hombres o la familia y lo tradicional (Kimmel, M., y Aronson, A. (2004). . Volume I. ABC-CLIOKimmel y Aronson, 2004; Menéndez, M. I. (2017). Entre neomachismo y retrosexismo: antifeminismo en industrias culturales. , 2, 1-30.Menéndez, 2017; Carreras, J. (2019). Neoderechas y antifeminismo. ,, 51-61.Carreras, 2019). Estas retóricas de transgresión y que exaltan la provocación, sirven a la afirmación de un terreno simbólico y cultural en la que se reivindican posiciones esencialistas, roles patriarcales y estereotipos sexistas, así como conservadurismos en lo político y en lo económico (Beyer, H., Lach, M., y Schnabel, A. (2020). The cultural code of antifeminist communication: Voicing opposition to the ‘Feminist Zeitgeist’,,(2), 209-225. .Beyer, Lach y Schnabel, 2020; Donoso-Vázquez, T., y Prado, N. (2014). Neomachismo en espacios virtuales. En T. Donoso (coord.), . Kit-book. Donoso-Vázquez y Prado, 2014; Anderson, K. (2015). . Oxford University PressAnderson, 2015; Menéndez, M. I. (2017). Entre neomachismo y retrosexismo: antifeminismo en industrias culturales. , 2, 1-30.Menéndez, 2017).

			Algunos ejes temáticos que el antifeminismo contemporáneo utiliza como recurso frecuente en sus espacios digitales mediante una retórica del escarnio, la burla y el acoso, son la llamada 'alienación paterna', la supuesta invisibilización del padre en casos de divorcio; el cuestionamiento de las leyes para combatir la violencia contra las mujeres; las
En sus primeras expresiones el antifeminismo había encontrado salida a través de medios como libros, panfletos o incluso en formatos gráficos (Maugue, A. (2000). Literatura antifeminista y angustia masculina a comienzos del siglo XX. En Ch. Bard (coord.), (pp. 67-78). Biblioteca Nueva.Maugue, 2000) pero su presencia se encontraba principalmente en las voces de detractores con acceso a espacios de opinión limitados. No obstante, la llegada de la comunicación digital ha sido decisiva para su difusión y reorganización, pues se ha movilizado a diversos espacios en línea y ha construido un ecosistema de sitios, cuentas y páginas para propagarse. Autoras como Verónica Engler (2017) llegan a afirmar que su presencia y organización se da principalmente desde lo digital, sin una correspondencia de organización fuera de ello, aunque de algunos de estos espacios han emergido figuras que intentan incidir en la discusión pública promoviendo imaginarios negativos sobre el feminismo y las feministas, como Agustín Laje y Nicolás Márquez, en Argentina; la ecuatoriana Mamella Fiallo Flor; Eduardo Verástegui en México o Ben Shapiro, en Estados Unidos (Beyer, H., Lach, M., y Schnabel, A. (2020). The cultural code of antifeminist communication: Voicing opposition to the ‘Feminist Zeitgeist’,,(2), 209-225. .Beyer, Lach y Schnabel, 2020; Reinhardt, S. (2022). Discourse coalitions against gender and sexual equality: Antifeminism as a common denominator between the radical right and the mainstream? , DOI: .Reinhardt, 2022).

			En los espacios antifeministas en línea estudiados en la literatura especializada, se ha logrado identificar una cierta consistencia en los contenidos y los discursos que circulan, y han sido analizados sobre todo desde la exploración de la denominada manósfera, algo parecido a una subcultura online conformada por una red de grupos, perfiles, foros, sub-reddits y páginas web dedicadas a promover el antifeminismo: 'Red pill, unicorn, incels [celibatos involuntarios], AWALT [all women are like that] […] son algunos de los neologismos que pueden leerse en blogs, foros y sitios web de movimientos con una tendencia general misógina y antifeminista; la llamada manósfera' (Carreras, J. (2019). Neoderechas y antifeminismo. ,, 51-61.Carreras, 2019, p. 51).

			El término, cuya primera aparición es 2009 en un blog de
El tono beligerante es empleado con frecuencia en estos espacios, mismos que también incrementan su popularidad y su actividad, así como recurren a un lenguaje cada vez más violento (Horta, M., Blackburn, J., Bradlyn, B., et. al. (2020). The evolution of the manosphere across the web. . Universidad de Cornell.Horta, Blackburn y Bradlyn, 2020; Gotell, L., y Dutton, E. (2016). Sexual violence in the “manosphere”: Antifeminist men’s rights discourses on rape. , 5(2), 65-80.Gotell y Dutton, 2016). Ante estas comunidades, que sirven de ejemplo y repaso de las coordenadas teóricas en las que se ha desplazado el estudio del antifeminismo en línea, es fundamental reconocer que el antifeminismo es una resistencia que no se comporta de forma ingenua, sino que posee un alto grado de plasticidad, adaptándose y reaccionando a las diferentes olas del movimiento feminista, cambiando sus prácticas y estrategias discursivas.

		La violencia machista encuentra su origen en la estructura histórica del patriarcado. En él, la violencia contra las mujeres se legitima con base en la separación binaria entre lo
Bourdieu (Bourdieu, P. (1998). . Anagrama.1998) coloca esta pareja simbólica como la primera en una serie de binarismos en oposición y arbitrarios, que conforman el pensamiento en un intento por explicar el mundo y de naturalizar los roles de lo masculino y lo femenino en el orden de la naturaleza misma. Esta operación histórica y simbólica se realiza contra las mujeres en las formas de exclusión, negación de la autonomía, subordinación y desprecio. Existe hacia ellas una actitud de
De esta forma, sancionar el comportamiento de las mujeres forma parte de los límites simbólicos fijados por el patriarcado. Si abandonan los espacios reservados o no cumplen sus reglas, la respuesta se formula en castigo, en violencia sancionadora y preventiva. La violencia es una práctica legítima dentro de un sistema como el patriarcado, pues perpetuar la desigualdad lo exige. De ahí que las mujeres hayan vivido, históricamente, en el desarme simbólico, cultural, económico, social y político (Amorós, C. (1990). Violencia contra las mujeres y pactos patriarcales. V. Maquieira, C. Sánchez (comp.), . Editorial Pablo Iglesias.Amorós, 1990). Estos comportamientos se contraen en la expresión del machismo, entendido como una práctica cotidiana del poder patriarcal. Por tanto, el machismo deviene en forma de relación que se exhibe en un contexto interpersonal y que no solo engloba valores y creencias, así como tampoco es un atributo personal, sino que 'expresa una relación basada en cierto manejo del poder, que refleja desigualdades reales' (Castañeda, M. (2002). . Grijalbo.Castañeda, 2002, p. 23).

		El objetivo de este trabajo es identificar las formas en que se expresa el antifeminismo en línea, tomando como casos dos páginas antifeministas en Facebook, orientado por distintas inquietudes: ¿cuáles son las principales formas discursivas que utiliza el antifeminismo en línea? ¿Cuáles son las características que otorga al feminismo en sus contenidos? ¿De qué formas expresa una legitimación de la violencia machista? Esto debido a que, durante la revisión de la literatura existente, faltan estudios que den cuenta de un análisis que se concentre en desentrañar los principales argumentos que utiliza el antifeminismo en sus espacios digitales. Aunque existen (Lamoreux, D. (2015).. Les Éditions du Remue-menage.Lamoreaux, 2015; Bonet-Martí, J. (2020). Análisis de las estrategias discursivas empleadas en la construcción de discurso antifeminista en redes sociales. ,(3). .Bonet-Martí, 2020; Horta, M., Blackburn, J., Bradlyn, B., et. al. (2020). The evolution of the manosphere across the web. . Universidad de Cornell.Horta, Blackburn y Bradlyn, 2020; Mamié, R., Horta Ribeiro, M., y West, R. (2021). Are anti-feminist communities gateways to the far right? Evidence from Reddit and YouTube. .Mamié, Horta y West, 2021), constituyen una corriente apenas en ciernes, pues, en general, el estudio del antifeminismo se ha concentrado en su dimensión antagonista del movimiento feminista y en sus caracterizaciones en tanto grupo. Asimismo, la idea de partida de este trabajo se orientó bajo la hipótesis de que la violencia machista y la misoginia se encuentran en la base de la argumentación antifeminista, con la intención de descubrir bajo cuáles estrategias discursivas las presentan.

			El enfoque del estudio es cualitativo con una breve sección cuantitativa que permitiera conocer sus estrategias de impacto para replicar y vincular su contenido con otros espacios digitales. Se concentró en un análisis del discurso a partir de guías de observación aplicadas a las publicaciones realizadas en la semana del 8 al 15 de marzo y 25 de noviembre de 2020. Las páginas seleccionadas fueron Amores Antifeministas y El Búnker Antifeminista, dos de las más seguidas al momento del estudio (
La selección fue una muestra deliberada, utilizada cuando las unidades de análisis se eligen con base en las necesidades específicas de investigación, privilegiando muestras pequeñas para facilitar la recolección de información profunda (Onwuegbuzie, A., y Collins, K. (2007). A typology of mixed methods sampling designs in social science research. , 2(12), 281-316. Onwuegbuzie, 2007; Tashakkori, A., y Teddlie, Ch. (2009). . Sage Publications.Tashakkori y Teddlie, 2009; Graff, C. (2017). Mixed methods research. En H. R. Hall y L. A. Roussel (eds.), . Jones & Bartlett Learning. Graff, 2017). Ambos espacios fueron seleccionados utilizando el buscador de Facebook para encontrar páginas que tuvieran en su nombre la palabra 'antifeminista' o alguna variante ('antifeministas', 'antifeminismos'). De las opciones se exploraron aquellas con mayor cantidad de me gusta, y se favorecieron aspectos como la última fecha de publicación, si las publicaciones obtenían interacciones, y si los administradores se expresaban.

			

				 133,934 me gusta 135,536 seguidores 101,666 me gusta 105,292 seguidores

						

				

								

						

						

							Nombre de la página

								Fecha de creación

								No. de Me gusta y seguidores

			

				

				Cantidades hasta el momento del proceso de observación, es decir, inicios de abril de 2020. A julio de 2023, El Búnker Antifeminista ya contaba con 131,000 me gusta y 141,000 seguidores y Amores Antifeministas con 121,000 me gusta y 123,000 seguidores.

			1

								

								Descripción de la página

							

								

							Amores Antifeministas

								9 de marzo de 2015

								

									

								'El feminismo es una ideología sexista que ha discriminado a los varones y enemistado a ambos sexos'.

			

				

				La descripción es más larga; cuenta con 4 párrafos y, antes de la actualización de la interfaz de Facebook en septiembre de 2020, la página contaba con un documento extenso donde se detallaba el proceso de creación de la página y sus principales argumentos contra el feminismo. El texto ya no se encuentra, pero se guarda una copia en archivo personal.

			2

								

							

								

						

					El Búnker Antifeminista

								4 de febrero de 2018

								

									

								'El feminismo deja en evidencia el carácter intolerante y totalitario de movimiento que usa la igualdad como excusa para emprender una 'guerra de clases' contra los hombres'.

							
El acento en las fechas fue por su importancia para el movimiento feminista: el ocho de marzo por la mega marcha del Día Internacional de la Mujer, que registró una afluencia de más de 80 mil mujeres.

			

				

				
Se recurrió a ciertos principios de la etnografía digital para la construcción del campo, tales como la presencia en el lugar de observación, la consideración de los espacios digitales como lugares que, aunque desterritorializados no por eso
A partir de ahí, la estrategia fue observación no participante. Considerando los principios de la etnografía digital, se privilegió la experiencia de
En una primera etapa, se analizó cuantitativamente un corpus de 58 publicaciones utilizando una guía de observación que medía el impacto de las publicaciones y sus interacciones: 1) número de reacciones, compartidas y comentarios; 2) si la publicación era contenido propio (material publicado por la administración de la página) o contenido compartido (publicado en otra página, grupo o perfil, o un hipervínculo) y 3) el tipo de publicación: texto, visual (meme, imagen, captura de pantalla o fotografía), texto con hipervínculo, texto y visual o audiovisual (gifs y video).

			Filtrando las publicaciones con mayor número de reacciones, compartidas o comentarios y aquellas que eran publicaciones de texto de los administradores, se extrajo un nuevo corpus de 31 post (19 de Amores Antifeministas y 12 de El Búnker Antifeminista), que se analizaron cualitativamente con dos guías de observación a partir de las categorías violencia machista y retóricas de la intransigencia/discursos de reacción. Tanto el encabezado como el contenido publicado, se sometieron a un ejercicio de filtración de sus elementos discursivos según las sub-categorías e indicadores delimitados en las guías, analizados posteriormente con base en los supuestos construidos desde el marco teórico. En los

				

										 Insultos machistas, sexistas, cosificación Insultos con alusiones racistas, xenófobas, lesbofóbicas, gordofóbicas, étnicas, socioeconómica, educativas Histerización de la conducta e ideas femeninas Infantilización Ridiculización

										 Apología a la cultura de la violación Actitud de disculpa contra agresores Alusión a una transgresión de espacios no asignados a las mujeres Biologicismo (naturalización de roles) Revictimización/Minimización

										 Actitud y/o celebración de complicidad masculina Vigilancia en el cumplimiento de mandatos masculinos

										 Enaltecimiento de aportes históricos de los hombres Alusiones a momentos históricos negando o menospreciando participación femenina Negación ante aportes feministas en alguna área de conocimiento o práctica Entendimiento y análisis del feminismo con parámetros hegemónicos de pensamiento

										 Alusiones a la existencia del patriarcado o su Señalización de superioridad masculina

						

				

								

						

						

							Expresiones misóginas

								Justificación de violencia contra las mujeres

								Reivindicación del 'pacto patriarcal'

								Androcentrismo

								Reivindicación del patriarcado y superioridad masculina

							

								

						

					

									

								

											

									

									

								

											

									

									

								

											

									

									

								

											

									

									

							

											

									

				

										 Referencia a que el feminismo causa más insatisfacción o peligro que bienestar para las mujeres

										 Negación o disminución de la importancia del feminismo y sus demandas Negación o minimización de la validez de la protesta feminista

										 Feminismo como lucha que pone en riesgo otros derechos

										 Ideas feministas sin contexto Malinterpretación de ideas feministas Apropiación conceptual para argumentar ideas no feministas Resignificación de conceptos, ideas o consignas feministas Ridiculización, desestimación de conceptos y teoría feministas

										 Estereotipos estéticos, de carácter o comportamiento de feministas Estereotipos machistas y/o sexistas de mujeres y hombres Estereotipos racistas, sexistas, homofóbicos, lesbofóbicos

										 Victimismo masculino Alineación con posturas religiosas y/o pro-vida Pánico social Referencias a colectivos, personajes o grupos conservadores o de derecha/Ultraderecha Feminismo como colectivo pagado, instrumentalizado con motivos ocultos; sospecha

						

				

								

						

						

							Tesis de la perversidad

								Tesis de la futilidad

								Tesis del riesgo

								Apropiación o deformación de la retórica e ideas feministas

								Estereotipos patriarcales

								Alineación con posturas reaccionarias

							

								

						

					

									

								

											

									

									

								

											

									

									

								

											

									

									

								

											

									

									

								

											

									

									

							

											

									
Esta última categoría se orientó a capturar los discursos que evidencian alineación ideológica con movimientos conservadores, de índole religiosa o de derecha, o que alteren terminología feminista, una vez que fue identificado este traslape discursivo durante la fase de familiarización. Para visibilizar esta interrelación discursiva, se retoman las tesis postuladas por Albert Hirschman en su obra Retóricas de la Intransigencia (Hirschman, A. (1991). . Fondo de Cultura Económica. 1991), donde identifica tres estrategias discursivas utilizadas por las reacciones conservadoras en distintos momentos históricos: 1) la tesis de la perversidad, que postula que 'toda acción deliberada para mejorar algún rasgo del orden político, social o económico solo sirve para exacerbar la condición que desea remediar'; 2) la tesis de la futilidad, que sostiene que 'las tentativas de transformación social serán inválidas, que simplemente no lograrán 'hacer mella''; 3) la tesis del riesgo, que señala que 'el costo del cambio o forma propuesto es demasiado alto, dado que pone en peligro algún logro previo y apreciado' (Hirschman, A. (1991). . Fondo de Cultura Económica. Hirschman, 1991, p. 13). A estas tesis se agregaron tres sub-categorías para abarcar aquellos fragmentos que no eran identificables en ellas, pero era necesario consignar por lo que expresaba sobre esos vínculos ideológicos.

		Los resultados de esta sección se derivan del corpus total de 58 publicaciones retomadas del 8 al 15 de marzo y el 25 de noviembre del 2020 (esta última, observada en El Búnker Antifeminista) y delinean un panorama acerca del impacto y las formas de interacción en cuanto al contenido que comparten las páginas, con el fin de hallar ciertas trazas de las herramientas de las que se valen para el contenido que circulan. Esto permite reflexionar cuáles contenidos son más utilizados o las tendencias de publicación, así como conocer los vínculos que establecen con otros espacios a través de la replicación de contenidos y establecer las directrices con las que configuran sus encuadres mediáticos (Calvo, E., y Aruguete, N. (2020). . Siglo XXI. Calvo y Aruguete, 2020).

			Tanto en
La creación es reservada para memes o imágenes con texto. En EBA, todas las publicaciones propias son visuales, en todas las formas (meme, captura de pantalla, fotografía). En AA aunque la creación visual predomina, se encuentra la creación de texto: publicaciones que critican aspectos de las movilizaciones feministas, como las pintas de monumentos.

			EBA hace un trabajo selectivo de traslado y modificación, con estrategia de posicionamiento; en las publicaciones del ocho de marzo, de quince publicaciones, ocho poseen un grupo de tres
En ambas páginas, el contenido compartido es similar en los espacios que dirige: links a noticias, otras páginas de Facebook, videos de YouTube y páginas de fans. No obstante, hay diferencias: en AA la mayoría son links a noticias, seguidas de páginas de Facebook, y en EBA hay más vinculación con páginas de Facebook. Identificar los vínculos que estas páginas tejen con otros espacios de la plataforma y con otros sitios, permite indagar en los encuadres mediáticos que buscan construir para sus narrativas, entendiendo este concepto como el proceso de seleccionar contenidos y temas para realzar algunos de sus aspectos y promover determinadas interpretaciones (Calvo, E., y Aruguete, N. (2020). . Siglo XXI. Calvo y Aruguete, 2020). Cuando deciden compartir links a noticias y combinarlas con los encabezados de creación propia, encauzan de manera particular la discusión sobre el fenómeno. Compartir páginas de FB puede ser un intento de configurar un encuadre de acción compartida; trasladando contenido desde otras páginas antifeministas, se reconocen como interlocutores y validan la afinidad mutua.

			En el corpus total de publicaciones existen otras diferencias en cuanto a los tipos de publicación. Mientras que en AA predominan las publicaciones visuales (13 de 30) y de texto con link a noticia (11 de 30), en EBA, hay una recurrencia mayor en la variedad del tipo, con mayoría visual (10 de 28) seguida por audiovisual (video, 7 de 28) y el tipo visual y texto (6 de 28). Además de evidenciar la primacía de lo visual en las redes sociodigitales, tratada por Sarah Pink (Pink, S. (2014). . Sage. 2014) o Faulkner, Vis y D'Orazio (Faulkner, S., Vis, F., y D’Orazio, F. (2018). Analysing social media images. En J. Burgess, A. Marwick, T. Poell (eds.), . Sage Publications.2018), el hecho de que links a noticias sean relevantes puede considerarse un indicador de que les interesa vincular el antifeminismo con la vida social a partir de un enfoque noticioso. También, la preferencia por el contenido visual y audiovisual, indica que buscan para su contenido rápida exposición e impacto emocional.

		Los resultados más relevantes de la guía de observación aplicada a un corpus de 31 publicaciones, arrojaron que en ambas páginas existe la recurrencia discursiva en ciertos tipos de violencia machista en sus contenidos, aunque resalta que sus indicadores son menos frecuentes que las retóricas de reacción y los discursos conservadores. En general, las páginas prefieren
En AA, de 19 publicaciones, 12 incurren en violencia machista, con una predominancia de las subcategorías de Expresiones misóginas y Justificación de violencias contra las mujeres. En segundo lugar, existe una preferencia por la 'Reivindicación del pacto patriarcal', 
			 
				 
				Concepto entendido como una actitud de complicidad entre hombres, un reconocimiento subjetivo que se vincula con la pertenencia al conjunto de ideas, actitudes y comportamientos que se consideran constitutivas de lo masculino. 
			6 seguido en un último lugar compartido por 'Androcentrismo' 
			 
				 
				Refiere a la conformación total del mundo a partir de la visión masculina, exaltando logros e ideas de hombres, fundadas en concepciones excluyentes de las mujeres y lo femenino 
			7 y 'Reivindicación del patriarcado y de la superioridad masculina'.

			Dentro de las 'expresiones misóginas', los indicadores frecuentes son los 'insultos machistas, sexistas y cosificación', y 'ridiculización'. Aunque estos indicadores evocan formas de violencia verbal y simbólica explícita, en las publicaciones no siempre se enuncian de esta forma. La imagen 1 lo ejemplifica: en una publicación con piñatas que imitan estereotipos estéticos de feministas, la administración escribe: 'Ya quiero que sea Halloween para ir por mi piñata de feminazi a la Piñatería Ramírez', acompañado de un emoji de satisfacción.

			Se puede percibir un intento por externalizar la agresión y las expresiones misóginas, utilizando un referente social también negativo contra las feministas como forma de validar su punto de vista, solo suscribiéndose, pero con la posibilidad de argumentar que no son ellos los generadores de estas expresiones, sino que sintetizan y apoyan un imaginario ya establecido socialmente. Aunque parte de la idea se alinea con el concepto de movilidad (Hine, Ch. (2017). Ethnography and the internet: Taking account of emerging technological landscapes. ,(3), 315-329. Hine, 2015) y con la noción de que las redes reproducen fenómenos preexistentes (Engler, 2017; Calvo, E., y Aruguete, N. (2020). . Siglo XXI. Calvo y Aruguete, 2020), también podría interpretarse que las páginas sirven como potenciadoras en la replicación de violencias, ya que este tipo de publicaciones de insertan en una narrativa particular de encono y agresión sistemática.

			
				
Suscriben la Ridiculización de la imagen de las feministas, estigmatizando en clave estereotípica e ironizando ciertos elementos de identificación al interior del movimiento feminista (cabello corto, pañuelos verdes, torso desnudo). Implícitamente existe la justificación de la agresión física en forma de burla, con la alusión a golpear como acto aceptable contra las feministas. Además, utilizan el mote 'feminazis', propio del argot de estos espacios, que equipara a las mujeres feministas con el nazismo y que posee una fuerte carga misógina para desacreditar la movilización emparentándola con una avanzada dictatorial, algo que resulta de la postura posfeminista (Mantilla, K. (2015). . Praeger.Mantilla, 2017) que otorga atribuciones revanchistas a las expresiones de feminismo actuales, al negarles ya utilidad para la obtención de derechos jurídicos y culturales entendidos de forma clásica.

			Por último, se suscribe la cosificación, reproduciendo una representación que detona una percepción estereotípica de la apariencia de las feministas. En EBA, la ridiculización es uno de los indicadores presentes. En la imagen 2, que hace referencia al accidente ocasionado en la marcha del 8 de marzo donde una bomba molotov terminó quemando a algunas participantes,

			

				

				

				 
			

			Respecto a las Justificaciones de la violencia contra las mujeres, en AA, el indicador de 'Revictimización/Minimización' es el más utilizado. La 'revictimización' ocurre cuando a una víctima de violencia se le subraya su posición vulnerable, ya sea explotándola o dirigiéndola contra ella para hacerle sentir que es culpa suya (Carranco, D. (2020). La no revictimización de las mujeres en México. . UNAM. .Carranco, 2020). Sucede a menudo también la 'actitud de disculpa contra agresores' que, como indicador, considera aquellos elementos discursivos que exculpan a los agresores en algún sentido. En la publicación propia de AA (imagen 3), se escribe: 'Al no creer en la denuncia de una mujer por falta de evidencias, no es que se le descalifique por ser mujer, simplemente no se puede ni se debe comenzar un proceso judicial sin un mínimo de pruebas'. Con esto, validan el descreimiento institucional a las mujeres que denuncian violencia e incurren en revictimización al señalar la creencia de que las mujeres que testifican no saben cómo funciona la justicia, con lo que puede justificarse la impunidad en estos casos.

			En otro momento, se lee:

			Si hubiese que creerle más a una mujer cuando acusa a un hombre por violación debido a que son los principales agresores sexuales, también habría que creerles más a los niños cuando denuncian a sus madres por violencia, dado que doblan la cantidad de agresiones hacia menores que los padres, y se encuentran en una relación asimétrica de poder, incluso mayor que cuando un hombre agrede a una mujer.

			Se reconoce la mayor agresión de los hombres contra mujeres, pero se utiliza el dato para establecer una analogía desproporcionada con la violencia contra las infancias. Con esto, se minimiza la violencia contra las mujeres y se adopta una actitud de disculpa hacia los agresores, además de incurrir en lo que Zaragoza (Zaragoza, M. (2023). Distorsiones y acciones comunicativas en el contexto digital y los espacios virtuales. ,, 223-255.2023) denomina distorsiones comunicativas, para orientar su discurso al éxito y así capitalizar la discusión pública a favor de su postura.

			En otras publicaciones propias, que subrayan la supuesta minimización de los asesinatos de hombres y la presunta injusticia en cómo se sanciona con más dureza a los varones, se recurre a un tono de minimización general a los feminicidios, al comparar las cifras y las causas con los homicidios. En esta operación, se diluyen las particularidades de los feminicidios y la emergencia de su tratamiento, mientras disculpan a los agresores sembrando sospechas infundadas sobre las mujeres al atribuirles comportamientos más violentos y, a los hombres, endilgándoles mayor 'impulsividad natural'.

			
				
Por el contrario, en las publicaciones con indicador de Actitud y/o celebración de complicidad masculina, suele adoptarse un tono burlón que resalta 'indiferencia' hacia las acciones feministas y favoreciendo la convivencia masculina (imágenes 4 y5). En la primera se resalta, a través una nota de Milenio

			

				

				

				

				
Tanto en AA como en EBA, existen más indicadores relacionados con los discursos conservadores y las retóricas de la intransigencia. Esto puede interpretarse como un respaldo empírico de los vínculos sospechados entre el antifeminismo contemporáneo y la retórica de grupos conservadores o derechistas, además de constituir uno de los hallazgos más claros de este trabajo, al evidenciar el alejamiento de la misoginia explícita y el repliegue del antifeminismo contemporáneo hacia otras coordenadas ideológicas, con la potencial pregunta de si constituye una línea de pensamiento que puede considerarse autónoma o sirve de anclaje y es instrumentalizada por otras conformaciones políticas de reacción (Mamié, R., Horta Ribeiro, M., y West, R. (2021). Are anti-feminist communities gateways to the far right? Evidence from Reddit and YouTube. .Mamié, Horta Ribeiro y West, 2021).

			La subcategoría más utilizada fue Alineación con posturas reaccionarias, con diferencias en indicadores: en AA se recurre mayoritariamente al 'Victimismo masculino' y 'Estereotipos patriarcales', seguidas por 'Presentación del feminismo como colectivo pagado o instrumentalizado con motivos ocultos'. En EBA, el más utilizado es 'Alineación con posturas religiosas y/o pro-vida', seguido de Presentación del feminismo como colectivo pagado o instrumentalizado con motivos ocultos. En AA la tercera más utilizada es 'Apropiación y/o deformación de la retórica e ideas feministas' y esta misma es la segunda en EBA, que tiene, por su parte, Estereotipos patriarcales en tercer lugar. Llama la atención el recurso de analizar al feminismo desde posturas conspiracionistas de manera sistemática, a menudo utilizado como recurso discursivo para levantar suspicacias en torno suyo. Este tipo de encuadre mediático concuerda con lo que algunas fuentes comentan acerca del rol de los discursos de la conspiración en los movimientos de reacción e, históricamente, en los movimientos de derecha (Beyer, H., Lach, M., y Schnabel, A. (2020). The cultural code of antifeminist communication: Voicing opposition to the ‘Feminist Zeitgeist’,,(2), 209-225. .Beyer, Lach y Schnabel, 2020; Stefanoni, P. (2021). . Siglo XXI. Stefanoni, 2021; Traverso, E. (2022). . Fondo de Cultura Económica.Traverso, 2022; Zaragoza, M. (2023). Distorsiones y acciones comunicativas en el contexto digital y los espacios virtuales. ,, 223-255.Zaragoza, 2023), además de que constituye, en el marco de esta investigación, un hallazgo que lleva al ánimo de indagar a qué personajes, grupos o instituciones vinculan al feminismo y con cuáles fines.

			El Victimismo masculino es ampliamente utilizado por AA, algo que se corresponde con su uso de indicadores machistas. La retórica de la página se concentra en justificar la violencia y atacar al movimiento más que en las responsabilidades de la masculinidad en el ejercicio de violencia. El victimismo cambia la narrativa para argumentar que son los hombres quienes son víctimas de las

				

				
El mismo sentido se encuentra en la imagen 6, donde se lee: 'Al fin y al cabo las denuncias son anónimas y nadie es responsable', además de que suscribe, implícitamente, la presentación del feminismo como colectivo que instrumentaliza sus demandas para darles privilegios a las mujeres y facilidades para la venganza personal. También en la imagen 7 puede observarse en la forma de un llamado a los hombres para que 'no dejen' que se les culpe 'por ser hombres', alineando el discurso con la Malinterpretación de ideas feministas, pues afirman que se busca culpar a los hombres por su sexo-género, deformando las reflexiones críticas sobre la masculinidad y la violencia contra las mujeres.

			En general, las expresiones de victimismo aluden a la misandria como actitud feminista y niegan los privilegios masculinos, lo que lleva a argumentar que, como nunca han existido, los hombres son centro de críticas arbitrarias. Esto se acerca a concepciones masculinistas que defienden a ultranza a los hombres y la masculinidad, que en su forma más extrema se traducen en expresiones misóginas agresivas, como sucede en espacios de la manósfera (Mantilla, K. (2015). . Praeger.Mantilla, 2015; Gotell, L., y Dutton, E. (2016). Sexual violence in the “manosphere”: Antifeminist men’s rights discourses on rape. , 5(2), 65-80.Gottel y Dutton, 2016; Han, X., y Yin, Ch. (2022): Mapping the manosphere. Categorization of reactionary masculinity discourses in digital environment. , DOI: .Han y Yin, 2022). Asimismo, la alineación temática con cuestiones religiosas y pro-vida es evidente en EBA; muchas de sus publicaciones giran en torno a estas agendas (imágenes 8 y9).

			
				

				
Otros indicadores están presentes: en la imagen 8 existe Malinterpretación de ideas feministas, pues se afirma que los 'Paros feministas promueven el aborto' ignorando el objetivo del 9 de marzo (evidenciar la cantidad de trabajo que realizan las mujeres en la reproducción de la vida social al protestar con su 'desaparición' de la esfera pública, incluida la digital). Esta deformación también ocurre en la imagen 9, donde se puede leer en el cartel: 'Soy la mujer que el feminismo odia', suscribiendo implícitamente la noción del feminismo como un movimiento que quiere que todas las mujeres se homogeneicen en su causa.

			Es pertinente destacar que en las redes sociodigitales los discursos agresivos han sido favorecidos desde las mismas estructuras de las plataformas, que privilegian las enunciaciones determinantes y violentas al resultar ser las que más interacciones y reacciones propician y, por tanto, las que se vuelven más visibles (Ruiz-Caballero, C., Domingo, D., Micó-Sanz, J.-L., Díaz-Noci, J., Meso, K., y Masip, P. (2011). Public sphere 2.0? The democratic qualities of citizen debates in online newspapers. , 16 (4), pp. 463-487. .Ruiz-Caballero et al., 2011; Edstrom, M. (2016). The trolls disappear in the light: Swedish experiences of mediated sexualised hate speech in the aftermath of Behring Breivik. , 5(2), 96-106. .Edstrom, 2016; Hwang, H., Kim, Y., y Kim, Y. (2018). Influence of discussion incivility on deliberation: An examination of the mediating role of moral indignation. ,(2), 213-240. .Hwang, Kim y Kim, 2018; Repoll, J., Garro, J. E., y López, A. (2019). Desafíos en el entorno digital. S. Makowski, P. Ortega y M. Reyna (Coords.), (pp. 135-160). UAM Xochimilco.Repoll, Garro y López, 2019; Calvo, E., y Aruguete, N. (2020). . Siglo XXI. Calvo y Aruguete, 2020; Marantz, Andrew. (2020). . Capitán Swing.Marantz, 2020), lo que ha llevado al elevado contenido de estas expresiones en línea. Debido a esto, también la descontextualización forma parte de los discursos que circulan en Internet, dando pie a las distorsiones comunicativas que Zaragoza define como una 'alteración intencional de los actos de habla' (Zaragoza, M. (2023). Distorsiones y acciones comunicativas en el contexto digital y los espacios virtuales. ,, 223-255.2023, p. 233). Con el indicador de Malinterpretación de ideas feministas, este estudio corrobora que el antifeminismo contemporáneo deliberadamente deforma los conceptos y las nociones feministas, con el fin de orientar sus enunciaciones al éxito y capitalizar los resultados de esta profundización del desacuerdo.

			Por otro lado, es interesante la intensa replicación de discursos religiosos y antiaborto en EBA, pues se enmarca directamente en nociones conservadoras que, al atacar la lucha por la legalización del aborto o reivindicar de forma sentimentalista la naturalización de la feminidad, defienden nociones patriarcales típicas como el control sobre el cuerpo de las mujeres, la no diferenciación sexual y la asignación de espacios simbólicos a las mujeres. Estas nociones evidencian que el antifeminismo legitima el mantenimiento de los espacios tradicionales designados al género, de alguna forma corroborando la hipótesis de este estudio, acerca de que el antifeminismo legitima el patriarcado como sistema de ordenamiento social. En este sentido, atacar el físico de feministas es una postura recurrente en los dos espacios, con alta incidencia en el indicador de Estereotipos estéticos. En general, dos tendencias asoman: una las retrata como malencaradas o agresivas y otra las unifica bajo un conjunto de rasgos: pañuelo verde, cabello de colores, con el torso desnudo o con obesidad (imágenes 10 y11).

			
				

				
En estas expresiones estereotípicas se busca estigmatizar el comportamiento y la estética de las feministas para impulsar prejuicios que faciliten la deslegitimación de su lucha y animar el escarnio. Asimismo, existe una evidente misoginia al orientar la crítica hacia el cuerpo de las mujeres para atribuirles una feminidad 'disminuida' o alterada, con respecto a los cánones patriarcales sobre el comportamiento esperado de las mujeres.

			Las retóricas de la intransigencia de Hirschman (Hirschman, A. (1991). . Fondo de Cultura Económica. 1991) tienen un uso particular: en AA la más recurrente es la tesis de la futilidad y en EBA, la tesis del riesgo. En estas páginas se privilegia la depreciación del feminismo, la negación de su utilidad e importancia (tesis de futilidad) y la señalización de las problemáticas que puede traer su implementación (tesis del riesgo). Aunque Hirschman señala que cada tesis aparece en distintos momentos, 
			 
				 
				Hirschman propone que las tesis aparecerán, grosso modo, en este orden: riesgo-perversidad-futilidad. El riesgo 'anuncia' lo que pondrá el peligro el movimiento transformador que se vislumbra; la perversidad señala cómo el movimiento que se ha instalado en cierta manera, está provocando lo contrario de lo que busca; y la futilidad analiza, ante un panorama donde la propuesta transformativa avanza, que su importancia ha sido poca o nula. 
			10 resulta interesante observar que contra el movimiento feminista se han esgrimido las tres tesis de forma conjunta, con diversas fases de impacto.

			El antifeminismo contemporáneo utiliza las tesis de forma intensa, atribuyéndole futilidad y escaso éxito, al tiempo que lo estigmatiza como un movimiento que pone en riesgo otros aspectos de la vida social. Pareciera que la intención es exponer la presunta peligrosidad del feminismo como movimiento. La operación está más cerca de un tono aleccionador y de urgencia que intenta poner alerta. En EBA se resaltan las agresiones físicas de ciertos grupos feministas contra personas con adhesión religiosa y pro-vida, así como a hombres. Se pone en juego la idea de que el feminismo y su defensa ponen en riesgo el bienestar social y otros derechos, como la libertad de culto o la libertad de expresión.

			En la imagen 12 se apoya una noción del aborto como algo que impide el derecho a la vida, equiparándolo con matanzas sistemáticas. Si bien es cierto que esta lectura acentúa pánicos sociales y valida encono hacia el feminismo y su búsqueda de derechos como el acceso al aborto y una vida libre de violencia contra las mujeres, también destaca los antagonismos y la polarización social que se están generando a partir de la irrupción cada vez mayor no solo de los movimientos feministas, sino de otros movimientos por el reconocimiento (Keucheyan, R. (2013). . Siglo XXI. Keucheyan, 2013) y que debe atenderse con estudios empíricos, pues si solamente se les relega a la posición de resistencias desaceleradoras o antiprogresistas, se corre el riesgo de replicar lo que se critica, una asignación de posiciones

				
En otra publicación, esta vez de AA, se observan los mismos ecos que argumentan que la discriminación es lo que se esconde detrás de ciertas medidas implementadas bajo la perspectiva de género, como la separación de vagones en el metro de la CDMX (imagen 13). Utilizando frases como '¿Todavía no le llamamos dictadura?' o '¿Todavía no saben por qué las llamamos feminazis?', presentan al feminismo como lucha que pone en riesgo otros derechos.

			La tesis de la futilidad, por último, se utiliza ampliamente en AA, pues está presente en casi todas sus publicaciones de texto propias. La manera en la que la expresa suele ser cuestionando la validez de la atención hacia los feminicidios o su tipificación, con ridiculización como en el caso previo de la imagen 4 donde se resalta la carne asada de los alumnos de secundaria o la disminución de la importancia del feminismo. Esta tesis defiende una visión del mundo en la que el orden dominante se deriva de leyes inmutables que lo amparan como la opción lógica; en la futilidad, la dominación se legitima a sí misma, pues su posición superior no sería tal si la estructura que propone, no lo fuera.

			
				
En la convergencia entre conservadurismo, retóricas de la intransigencia y violencia machista, se sustentan diversos fines: el ocultamiento de posturas machistas; la presentación del antifeminismo como propuesta argumentada; la afinidad ideológica (o discursiva, cuando menos) con movimientos antiaborto, religiosos o derechistas; el sostenimiento de una campaña de desprestigio hacia el feminismo; impulsar estereotipos y malinterpretaciones; victimizar a los hombres y respaldar nociones sexistas, entre otros. El antifeminismo en línea moviliza la estructura patriarcal del mundo factual al entorno digital, donde sus mensajes pueden poseer mayor reproducción, movilización e impacto. Al presentarse discursivamente como oposición y al usar estrategias para hacer pasar su postura como una expresión de descontento social, contribuye a que la violencia machista continúe en plataformas como Facebook, al tiempo que continúa respaldando nociones negativas y violentas en los repertorios simbólicos y sociales.

			Por otro lado, algunos hallazgos de este estudio generan otras interrogantes como la necesidad de conocer el impacto de las arquitecturas de las plataformas en la producción y replicación de estos contenidos, el papel que juegan y el grado de legitimidad que podría otorgársele a las resistencias conservadoras y de reacción en la arena política de las sociedades contemporáneas, la autonomía del antifeminismo como posición o su calidad de narrativa instrumentalizada por otras posturas más organizadas, así como el posible interés de otros trabajos que analicen las reconfiguraciones de los antagonismos al movimiento feminista o a otras expresiones de cambio social.

		Amorós, C. (1990). Violencia contra las mujeres y pactos patriarcales. V. Maquieira, C. Sánchez (comp.), . Editorial Pablo Iglesias.
Anderson, K. (2015). . Oxford University Press
Bard, Ch. (2000). Para una historia de los antifeminismos. En Ch. Bard. (coord.) (pp. 25-39), Biblioteca Nueva
Beyer, H., Lach, M., y Schnabel, A. (2020). The cultural code of antifeminist communication: Voicing opposition to the ‘Feminist Zeitgeist’,,(2), 209-225. .
Bonet-Martí, J. (2020). Análisis de las estrategias discursivas empleadas en la construcción de discurso antifeminista en redes sociales. ,(3). .
Bourdieu, P. (1998). . Anagrama.
Calvo, E., y Aruguete, N. (2020). . Siglo XXI.
Carranco, D. (2020). La no revictimización de las mujeres en México. . UNAM. .
Carreras, J. (2019). Neoderechas y antifeminismo. ,, 51-61.
Castañeda, M. (2002). . Grijalbo.
Cora, Á., et al. (2009). Ethnographic approaches to the internet and computer-mediated communication. ,(1), 52-84.
Crovi, D. (2016). . UNAM-Ediciones La Biblioteca.
Donoso-Vázquez, T., y Prado, N. (2014). Neomachismo en espacios virtuales. En T. Donoso (coord.), . Kit-book.
Edstrom, M. (2016). The trolls disappear in the light: Swedish experiences of mediated sexualised hate speech in the aftermath of Behring Breivik. , 5(2), 96-106. .
Falquet, J. (2017). . Editorial Madreselva.
Faulkner, S., Vis, F., y D’Orazio, F. (2018). Analysing social media images. En J. Burgess, A. Marwick, T. Poell (eds.), . Sage Publications.
Ging, D., y Siapera, E. (2019). Gender hate online : Understanding the new anti-feminism. Palgrave Macmillan.
Graff, C. (2017). Mixed methods research. En H. R. Hall y L. A. Roussel (eds.), . Jones & Bartlett Learning.
Gotell, L., y Dutton, E. (2016). Sexual violence in the “manosphere”: Antifeminist men’s rights discourses on rape. , 5(2), 65-80.
Han, X., y Yin, Ch. (2022): Mapping the manosphere. Categorization of reactionary masculinity discourses in digital environment. , DOI: .
Hine, Ch. (2017). Ethnography and the internet: Taking account of emerging technological landscapes. ,(3), 315-329.
Hirschman, A. (1991). . Fondo de Cultura Económica.
Horta, M., Blackburn, J., Bradlyn, B., et. al. (2020). The evolution of the manosphere across the web. . Universidad de Cornell.
Hwang, H., Kim, Y., y Kim, Y. (2018). Influence of discussion incivility on deliberation: An examination of the mediating role of moral indignation. ,(2), 213-240. .
Keucheyan, R. (2013). . Siglo XXI.
Kimmel, M., y Aronson, A. (2004). . Volume I. ABC-CLIO
Krendel, A. (2020). The men and women, guys and girls of the “manosphere”: A corpus-assisted discourse approach. ,, 607-630.
Kwame, A. (2014). Ethnography. En P. Leavy (coord.), (pp. 223-253). Oxford University Press.
Lamoreux, D. (2015).. Les Éditions du Remue-menage.
Lin, J. (2017). Antifeminism online MGTOW (men going their own way). U. Undine, S. Köhn, S. Fox y M. Terry (Eds.), (pp. 77-96). Transcript Verlag.
Mamié, R., Horta Ribeiro, M., y West, R. (2021). Are anti-feminist communities gateways to the far right? Evidence from Reddit and YouTube. .
Mantilla, K. (2015). . Praeger.
Marantz, Andrew. (2020). . Capitán Swing.
Maugue, A. (2000). Literatura antifeminista y angustia masculina a comienzos del siglo XX. En Ch. Bard (coord.), (pp. 67-78). Biblioteca Nueva.
Menéndez, M. I. (2017). Entre neomachismo y retrosexismo: antifeminismo en industrias culturales. , 2, 1-30.
Molina, C. (2003). Género y poder desde sus metáforas. Apuntes para una topografía del patriarcado. S. Tubert (edit.), (pp. 123-159). Universitat de Valencia.
Momoitio, A. (2014). Violencias patriarcales en la red: internet al servicio de la violencia contra las mujeres. En T. Donoso-Vázquez (coord.), . Kit-Book.
Onwuegbuzie, A., y Collins, K. (2007). A typology of mixed methods sampling designs in social science research. , 2(12), 281-316.
Paz, E. A. (2022). Aborto, género, comunismo y Dios: la lucha provida de jóvenes líderes en redes sociodigitales. ,. .
Pink, S. (2014). . Sage.
Reinhardt, S. (2022). Discourse coalitions against gender and sexual equality: Antifeminism as a common denominator between the radical right and the mainstream? , DOI: .
Repoll, J., Garro, J. E., y López, A. (2019). Desafíos en el entorno digital. S. Makowski, P. Ortega y M. Reyna (Coords.), (pp. 135-160). UAM Xochimilco.
Rubio, L. (2013). Instinto depravado, impulso ciego, sueño loco: El antifeminismo contemporáneo en perspectiva histórica. , 5, 121-137.
Ruiz-Caballero, C., Domingo, D., Micó-Sanz, J.-L., Díaz-Noci, J., Meso, K., y Masip, P. (2011). Public sphere 2.0? The democratic qualities of citizen debates in online newspapers. , 16 (4), pp. 463-487. .
Sgró Ruata, C. (2021). Sexualidad, activismo conservador y redes socio-digitales. ,(23), 67-94. .
Stefanoni, P. (2021). . Siglo XXI.
Tashakkori, A., y Teddlie, Ch. (2009). . Sage Publications.
Traverso, E. (2022). . Fondo de Cultura Económica.
Van Valkenburgh, S. (2018). Digesting the red pill: Masculinity and neoliberalism in the manosphere. , december, pp. 1-20.
Zaragoza, M. (2023). Distorsiones y acciones comunicativas en el contexto digital y los espacios virtuales. ,, 223-255.
Cantidades hasta el momento del proceso de observación, es decir, inicios de abril de 2020. A julio de 2023, El Búnker Antifeminista ya contaba con 131,000 me gusta y 141,000 seguidores y Amores Antifeministas con 121,000 me gusta y 123,000 seguidores.

			La descripción es más larga; cuenta con 4 párrafos y, antes de la actualización de la interfaz de Facebook en septiembre de 2020, la página contaba con un documento extenso donde se detallaba el proceso de creación de la página y sus principales argumentos contra el feminismo. El texto ya no se encuentra, pero se guarda una copia en archivo personal.

			#YoNoParo, #NoALasLeyesDeGenero, #NoAlAbortoLibre.

			Concepto entendido como una actitud de complicidad entre hombres, un reconocimiento subjetivo que se vincula con la pertenencia al conjunto de ideas, actitudes y comportamientos que se consideran constitutivas de lo masculino.

			Refiere a la conformación total del mundo a partir de la visión masculina, exaltando logros e ideas de hombres, fundadas en concepciones excluyentes de las mujeres y lo femenino

			Hirschman propone que las tesis aparecerán, grosso modo, en este orden: riesgo-perversidad-futilidad. El riesgo 'anuncia' lo que pondrá el peligro el movimiento transformador que se vislumbra; la perversidad señala cómo el movimiento que se ha instalado en cierta manera, está provocando lo contrario de lo que busca; y la futilidad analiza, ante un panorama donde la propuesta transformativa avanza, que su importancia ha sido poca o nula.